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LESIÓN DE POLEAS Y TAPE

He escrito este artículo porque creo que los escaladores solemos tener dudas al respecto; pese a ser un tema sobre el que se han escrito bastantes textos de difusión, no deja de ser una lesión relativamente poco frecuente, y casi inexistente fuera de nuestro deporte.

Antes de empezar a hablar de las poleas creo que es importante desmentir que el dolor en la zona de la polea sea sinónimo de lesión en ella. Hay que saber que no hay una correlación muy alta de pacientes con molestias en dicha zona y rupturas parciales de polea.
En bastantes casos las poleas son sensibles a la palpación, sobretodo en periodos de entrenamiento duros, pero esto no significa que el dolor que notamos en el dedo cuando escalamos sea debido a una lesión de éstas.
Es importante recalcar esto porque solo con un buen diagnóstico podemos aplicar el tratamiento óptimo para recuperarnos de la lesión, cada caso merece ser tratado específicamente. Por ello, si se arrastra un dolor lo mejor es consultar con un especialista.


PROPÓSITO

Lo que me ha motivado más a escribir este artículo es el hecho que la mayoría de escaladores usan el taping (esparadrapo) mal cuando se trata de proteger las poleas.
El tape es una herramienta y hay que saber usarla como tal según el contexto. Con esto me refiero a que no hay métodos buenos o métodos malos de vendarse los dedos, pero tendremos que escoger el modelo de tape que se adapte mejor al objetivo que buscamos.


ANATOMÍA Y NOMENCLATURA DE LAS POLEAS



Es interesante ver cómo son las poleas de verdad, así nos hacemos una idea de su aspecto, consistencia, densidad...

El siguiente vídeo es muy interesante, especialmente el momento en que inserta la guía para el tendón (de color azul) para ver como son, especialmente la A2, la A3 y la A4, que son las que nos podemos lesionar los escaladores, sobre todo la A2 por el extremo distal y la A3.



Visto el tamaño del “túnel” y el diámetro del dedo es fácil hacerse una idea de lo complicado que resulta ayudar a las poleas a sostener el tendón en su sitio con unas vueltas de esparadrapo.
Más aún considerando que tiene que estar lo bastante flojo para no entorpecer la circulación de la sangre del dedo.


FISIOPATOLOGÍA

Después de ver unas imágenes de poleas en buen estado ahora veremos qué pasa si una de ellas se rompe. Las siguientes imágenes son ecografías, un poco difíciles de interpretar si no estamos acostumbrados, pero mirándolo detenidamente...

Lo que vemos a continuación son cortes sagitales de un dedo; lo que vemos es un “filete” de dedo en su longitud, estando la falange abajo y el tendón encima.
Primero veremos un vídeo del tendón deslizándose dentro de un dedo sano.




En la siguiente fotografía en cambio, vemos un espacio entre tendón y hueso que en un dedo sano no debería existir. Pero al estar rota la polea, el tendón se ha desplazado alejándose del hueso.




Bueno, quizás en este caso sí que el esparadrapo pueda ayudarnos más. Es evidente que si la polea está rota, el desplazamiento del tendón es mayor y el taping tendrá más margen de acción para contener el tendón en su recorrido.


ALGUNAS DUDAS...

Recapitulando hemos visto cómo son las poleas, qué pasa cuando una se rompe y hemos visto que en dichos casos el taping puede ser eficaz para sostener el tendón.

Las preguntas que quedan en el aire son:
¿El taping es de alguna utilidad en las lesiones de poleas en que éstas conservan su estructura? Véase inflamación o esguinces que no comprometan su estructura anatómica.

¿Qué modelo de taping es el más correcto para sostener el tendón en caso de rotura de polea?

Y quizás alguno esté pensando: -”¿Para qué voy a vendarme el dedo si está claro que ya me he cargado la polea?”


¿QUÉ MÉTODO DE TAPING USAR?

Schoffl I. en un estudio realizado en 2006 demostró que el uso de esparadrapo es eficaz para reducir el desplazamiento del tendón en sujetos con rotura de poleas.
En este estudio pone en relieve que el taping que usamos habitualmente no es muy eficaz (estamos hablando del tape circular en la falange proximal y/o falange media).
Por ese motivo parece más sensato aplicar el taping que se ha visto más eficaz en ecografias para cumplir con este propósito.

Por ultimo, quiero poner de manifiesto que el uso de tape no dispensa de mantener todas las precauciones y adaptaciones del entrenamiento que la lesión nos paute.

Polea íntegra
Si realmente existe una inflamación de la polea pero ésta no está rota, va a ser muy complicado ayudarla a soportar la fuerza que ejerce el tendón cuando arqueamos.
Existe la posibilidad de usar el siguiente tape, estudiado por Schöffl, Hochholzer en 2004, más que con el objetivo de contener el tendón, con el objetivo de que el tape actúe como una segunda capa de piel protegiendo las poleas de la presión externa.

Éste es un factor a tener en cuenta, puesto que la presión directa sobre cantos afilados suele doler tanto o más que la posición de arqueo y no ayuda en absoluto a la cicatrización de las poleas.
Éste modelo es también muy aconsejable para dedos con poleas sanas pero que se vean obligados a coger cantos que ejerzan grandes presiones en la zona palmar o lateral del dedo (bidedos o monodedos afilados).
Con éste método protegemos los nervios colaterales del dedo de la compresión y también el tendón, ya que éste no solo se lesiona bajo esfuerzos en tracción.





Polea rota
Si tenemos una rotura parcial o total de polea y después de consultar con un profesional (puede incluso que sea necesaria una cirugía), podemos usar el siguiente tape. Es una variación del tape en H, pero que en este caso es más resistente.
Quiero aclarar que por resistente me refiero a que no se aflojará durante la sesión de entreno, no a que sujete mejor el tendón que el tape en H clásico.




¿Hasta cuando?
Si tienes una polea rota, ya has consultado con un profesional y la lesión no es lo bastante grave para la cirugía, a mi entender el tape que acabamos de citar será imprescindible en fases iniciales de la lesión y habrá que usarlo en el futuro siempre que trabajemos a intensidades altas o trabajemos el arqueo, puesto que si te has roto una polea, las poleas vecinas van a sufrir más las cargas a las que las sometas, y hay que proteger las poleas restantes.


HAY QUE INSISTIR

Entrenar abusando de la posición de arqueo a intensidades y volúmenes inadecuados es la mejor receta para lesionarnos una polea. Planifica bien tu entreno, intenta que éste sea variado trabajando distintos aspectos.
Una mano equilibrada es aquella capaz de desarrollar fuerza en todas las posiciones. Cuando existe mucha diferencia de fuerza en distintas posiciones de agarre, deberíamos sospechar que quizás estamos haciendo algo mal.  


Referencias:

Schoffl I, Einwag F, et al.:Impact of taping after finger flexor tendon pulley ruptures in rock climbers.J Appl Biomech. 2007 Feb;23(1):52-62.

Andrea Klauser, Ferdinand Frauscher, et al.:Finger pulley injuries in extreme rock climbers: depiction with dynamic US. Radiology. 2002 Mar;222(3):755-61.

F. Moutet et al.: Rééducation et appareillage de la main traumatique. 1988, Paris: Masson .

Thomas Hochholzer, Volker Schoeff: Un movimiento de más... 2006,Madrid: Desnivel.